lunes, 24 de octubre de 2016

El diamante presente o el presente diamante


Érase una vez un hombre que caminaba por la playa en una noche de luna llena. Y mientras caminaba, pensaba y se decía a sí mismo:

"Si tuviera un auto nuevo, sería feliz"
" Si tuviera una casa grande, sería feliz"
" Si tuviera un excelente trabajo, sería feliz"
" Si tuviera una pareja, sería feliz"…

En ese momento, tropezó con una bolsita llena de piedras y empezó a tirarlas una por una al mar a la vez que decía: "Sería feliz si tuviera..."


Así lo hizo, hasta que solamente quedó una piedrita en la bolsa; la guardó y emprendió el regreso a su casa. Al llegar a ésta, tomó la bolsita y sacó la última piedra; al hacerlo, cuán grande fue su sorpresa: ¡Aquella piedrita era un diamante muy valioso! Entristecido, se preguntó: “¿Cuántos diamantes arrojé al mar, sin detenerme a ver lo que estaba tirando?”


Reaccionó, sin embargo, y con firmeza sonrió, diciendo para sí mismo: “Soy muy afortunado; no me lamentaré inútilmente por los diamantes que no tengo, sino que disfrutaré por el diamante que aún poseo… y está en mis manos”.

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