lunes, 14 de noviembre de 2016

El caleidoscopio

Un padre de familia que por un grave accidente se vio privado de la vista, a través de los años desarrolló una gran habilidad manual. Un día se vio asediado por su pequeño hijo de siete años, para que le hiciera un calidoscopio, ese pequeño cristal multifacético que al girarlo multiplica en forma mágica los objetos. El padre haciendo gala de su destreza, pulió con mucho cuidado el cristal y hábilmente, valiéndose solamente de su tacto, lo montó en un cono perfecto. El niño entusiasmado se lo llevó a la escuela y sus compañeritos de clase disfrutaron con él, de tan espléndido regalo.

Uno de ellos le preguntó: -¡oye! ¿Quién te lo hizo?
Mi padre, -contestó-. 
Imposible!  -le increpó su amigo- tu padre está ciego. 
El niño guardó silencio, reflexionó un momento y respondió: 


En efecto, mi padre está ciego, pero solamente de los ojos.

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