lunes, 2 de enero de 2017

Actitud ante el pasado

- Debemos adoptar una actitud optimista: tener la convicción de que incluso la muerte y el sufrimiento son potencialmente significativos.
- La Logoterapia se interesa por el sentido, por eso no puede evitar confrontar al paciente con el dolor, la muerte y la culpa, o como yo las llamo, la triada trágica de la existencia humana.
- Estos tres hechos existenciales deberían ser confrontados por el paciente en la psicoterapia actual ya que en el presente el hombre está reprimido en sus aspiraciones espirituales.
- La muerte y el sufrimiento no son inventos de la logoterapia. Pertenecen a la condición humana, son inevitables; cuando se intenta negarlos se añade un sufrimiento.
- La transitoriedad esencial de la existencia humana añade sentido a la vida. Si el hombre fuera mortal, tendría razón en demorarse en todo; no habría necesidad alguna de hacer algo justamente ahora. Sólo con la urgencia y la presión de la transitoriedad de la vida tiene sentido aprovechar el tiempo que pasa.
- La actitud logoterapéutica ante el pasado implica, a la vez, activismo y optimismo:
Activismo
Hace dos mil años, un sabio judío, Hillel, dijo: "Si yo no hago mi trabajo, ¿quién lo hará? Y si no hago mi trabajo ahora, ¿cuándo deberé hacerlo? Pero si lo ahgo para mí solo, ¿qué soy?" Las dos primeras partes de esta frase sugieren que cada hombre es único y que cada vida humana es singualar; por lo mismo nadie puede ser reemplazado y ninguna vida puede repetirse. Esa unicidad de cada ser humano y esa singularidad de su existencia -y la singularidad de cada momento que contiene un sentido específico y particular por realizar- aumentan la responsabilidad del hombre en la que la logoterapia ve la esencia de su existencia. La tercera parte del dicho de Hillel capta el hecho de que la autotrascendencia es el rasgo más importante y elevado de la existencia humana en cuanto la vida del hombre siempre apunta hacia algo que no es él; se orienta siempre hacia un sentido que cumplir (más que actualizarse o desarrollar las propias potencialidades).
- En cuanto al optimismo, quiero recordar las palabras de Lao-tsé: "Acabar una tarea significa haberla hecho eterna". Válido también para nuestras experiencias y para nuestro sufrir valeroso.

- Ser humano implica ser libre y responsable. En el caso de la culpa el hombre es responsable pero no libre de cambiar lo hecho; aunque sí de su actitud correcta ante la culpa; pues con el arrepentimiento puede cambiarse a sí mismo.
La arbitrariedad es libertad sin responsabilidad.
Por medio de la actitud correcta, el sufrimiento inevitable se cambia en un logro heroico y victorioso.

Psicoterapia y Existencialismo

pp. 95-98 

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