domingo, 9 de abril de 2017

Trabajo con el amor/afecto/cuidado

- El amor es más complejo que otras emociones básicas y puede incluir patrones de emociones, congniciones e impulsos.
- El amor, en forma general, es la emoción que nos conecta a otras personas.
- El amor es, en gran medida, la experiencia de entusiasmo y alegría en la interacción o implicación con los demás. Supone deleitarse en la persona a la que uno ama y encontrar plenitud y placer al estar en contacto con el otro.
Al hacer contacto con otro nos volvemos, no sólo más completos e integrados, sino que también nos expandimos, incorporando aspectos del otro en sí-mismo, desarrollando nuevas habilidades, actitudes y recursos, así como una mayor capacidad de sobrevivir y crecer. Experienciamos al ser amado como una fuente de satisfacción de importantes necesidades psicológicas.

Amor apasionado.- Está lleno de entusiasmo y anhelo, al mismo tiempo que está cargado de ansiedad, desesperación, soledad y miedo intenso. Implica un intenso anhelo de conexión o unión con la persona amada y, con frecuencia, culmina en alegría y plenitud.

Amor compasivo.- Es menos intenso que el apasionado pero implica compromiso e intimidad.


El amor se puede ver como una forma de vínculo adulto, enraizado en las experiencias de vínculo de la infancia; por lo tanto, está sujeto a los mismos procesos que se dan en los vínculos infantiles, incluyendo la ansiedad por la separación y la pérdida. La experiencia de un vínculo parece ser, entonces, una experiencia fundamental en humanos y primates; además, el deseo de intimidad y de conexión es un aspecto de la interdependencia humana madura. En un vínculo adulto seguro, las personas están mutuamente accesibles emocionalmente y son sensibles a las necesidades del otro.

Tendencia de acción

La emoción del amor implica la tendencia de acción de establecer alguna forma de contacto con la persona amada, así como una disposición a evaluara al otro positivamente, otorgándole profunda importancia para el bienestar.
En el amor romántico, la tendencia es una necesidad apremiante de intimidad y afecto físico con la persona amada, que incluye preocupación, calidez, ternura y contacto sexual. Hay un fuerte deseo de tocar y ser tocado.
En el amor platónico o la simpatía existe un deseo de intimidad social y personal y, aunque no es sexual, también supone interés, calidez y preocupación por el otro.

Problemas

- La dependencia, hasta el punto de que la persona se siente incapaz de sobrevivir sin el otro, o problemas de amor unilateral o no correspondido.
- La reciprocidad que deteriora la capacidad de experienciar el amor de otra persona, como ocurre con la frialdad y cuando uno se centra en uno mismo de modo extremo.
- Trastornos en torno al vínculo, inseguridad básica y ansiedades de separación.
- El enganche, la rabia, el aislamiento, la indiferencia y la dependencia patológica.
- El miedo a la intimidad.
- La agorafobia

Perspectiva terapéutica general

- La meta, como con las demás emociones, es acceder a la fortaleza adaptativa asociada con la emoción primaria.
- Acceder al amor hacia otra persona forma, con frecuencia, parte de la resolución de temas interpersonales en terapia, como son los asuntos inconclusos con un padre o cónyuge.
- Los estados problemáticos en terapia relacionados con el amor generalmente son el resultado de otros temas emocionales no resueltos, que impiden que éste se experiencie.

Trabajar con las emociones en psicoterapia

pp. 352-359 

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